APRENDER A DIBUJAR PARA APRENDER A VIVIR (COMENTARIO)
La educación necesita una reforma, la educación siempre necesita
una reforma constante y el día que pensemos que no la necesita nos
estaremos engañando a nosotros mismos.
Acerca de que los sistemas educativos modernos anulan la creatividad
estoy totalmente de acuerdo porque lo he vivido en primera persona.
Puede que mi etapa de estudiante en la facultad de bellas artes haya
sido mi etapa menos productiva y menos creativa. ¿Por qué? ¿Por la
universidad de Castilla-La Mancha?, ¿Por mis profesores?, ¿Por mí?
… La respuesta es si y no. Este problema no se puede tratar desde
lo particular sino que es un problema de conjunto.
El caso de Gillian Lynne que vimos en el video de clase del que
habla Ken Robinson es un caso muy especial. Bien es cierto que todo
el mundo, sin excepción, puede o podría ser el mejor, o por lo
menos muy bueno en algo, lo difícil es saber qué palanca accionar y
lo que es más difícil aún, cómo. En el caso de Gillian tuvieron
la suerte de dar con alguien que supo encauzarla cuando lo más
normal es que hubiera sido tratada de su “hiperactividad” por
algún psicólogo.
Lo
cierto es que son muchos los factores que intervienen a lo largo de
la educación de una persona: familia, profesores, ambiente… y si
alguno falla, falla todo. “Una cadena es tan fuerte como su eslabón
más débil”. De ahí la importancia y la responsabilidad de cada
uno.
No
tengo en mis manos la solución a este problema, supongo que nade lo
tiene aún...necesitamos pararnos seriamente a pensar y recapacitar
acerca de este tema y poner la solución en manos de personas
competentes que de verdad puedan hacer algo por este sistema y no los
ineptos que tenemos como políticos, que más que mirar por la
educación solo saben mirarse el ombligo.
Pero
como se pide que digamos alguna solución para que nuestros
estudiantes fueran más creativos, sólo se me ocurre uno. Yo
propondría que no se premiará siempre la perfección en las
intervenciones de los alumnos pues lo único que hacen es coartar y
atemorizar al alumno porque como estudiante eterno que es lo único
que le crea son inseguridades y miedos. Por el contrario premiaría
todas sus intervenciones por raras que pareciesen y si en lugar de
respuestas conseguimos que el alumno lo que se haga son más
preguntas mejor. Así siempre lo estaremos motivando positivamente a
que participe, se exprese y de su opinión sin miedo a que le
reprendamos por que no dijo la respuesta que nosotros esperábamos
oir.
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